Maestros y Pioneros del Karma Yoga - De Swami Vivekananda a la Actualidad
La historia del karma yoga es una narrativa fascinante que traza un linaje espiritual ininterrumpido desde los antiguos sabios védicos hasta los maestros contemporáneos que continúan transmitiendo estas enseñanzas transformadoras. Los maestros karma yoga no solo han preservado la filosofía de la acción desinteresada, sino que la han adaptado, expandido y aplicado a los desafíos específicos de cada época, demostrando su relevancia universal y atemporal.
Este linaje de pioneros del servicio desinteresado representa una cadena de luz espiritual que ha iluminado el camino de millones de buscadores a lo largo de los siglos. Cada maestro ha contribuido con su perspectiva única, enriqueciendo la tradición mientras mantenía intacta su esencia fundamental: la liberación a través de la acción sin apego a los resultados.
Las Raíces Antiguas: Los Sabios de la Bhagavad Gita
Antes de explorar los grandes maestros yoga de la era moderna, debemos reconocer las raíces milenarias de esta tradición, profundizadas en los textos sagrados del karma yoga.
Krishna como Maestro Primordial
En la Bhagavad Gita, Krishna emerge como el maestro arquetípico del karma yoga, revelando a Arjuna los secretos de la filosofía de acción desinteresada. Sus enseñanzas, impartidas en el campo de batalla de Kurukshetra, establecieron los principios fundamentales:
- Nishkama Karma: La acción sin deseo de recompensa personal
- Lokasangraha: El mantenimiento del orden cósmico y social
- Samatvam: La ecuanimidad ante el éxito y el fracaso
- Buddhiyoga: La disciplina de la inteligencia espiritual
Krishna no solo enseñó teoría, sino que demostró el karma yoga encarnado. Como avatar divino que eligió involucrarse activamente en los asuntos humanos sin estar atado por ellos, representa el ideal perfecto del karma yogui: completamente comprometido con la acción mientras permanece internamente libre.
Los Rishis Védicos y el Linaje Tradicional
Los antiguos Bhagavad Gita maestros no se limitaron a Krishna y Arjuna. El linaje espiritual karma yoga se remonta a los rishis védicos que practicaban y enseñaban el dharma a través del ejemplo viviente:
Vyasa, el compilador de los Vedas y autor del Mahabharata, ejemplificó el karma yoga dedicando su vida entera al servicio de preservar y transmitir el conocimiento sagrado. Su trabajo incansable sin buscar reconocimiento personal representa el ideal del servicio desinteresado al conocimiento.
Vasishta, el gurú de Sri Rama, enseñó que la verdadera renuncia no requiere abandonar la acción, sino actuar con completa desidentificación del ego. Sus enseñanzas en el Yoga Vasishta complementan perfectamente los principios del karma yoga de la Gita.
Estos sabios establecieron lo que conocemos como seva tradicional: el servicio como práctica espiritual, no como simple caridad o deber social, sino como vía directa hacia la realización del Ser.
Swami Vivekananda: El Puente entre Oriente y Occidente
Si bien el karma yoga tiene raíces milenarias, fue Swami Vivekananda quien lo catapultó a la conciencia mundial moderna, convirtiéndose quizás en el más influyente de los maestros karma yoga de la era contemporánea.
El Contexto Histórico de su Misión
Nacido como Narendranath Datta en 1863 en Calcuta, Vivekananda creció en una India colonizada que enfrentaba una crisis de identidad espiritual y social. El encuentro con su maestro, Sri Ramakrishna Paramahamsa, transformó completamente su vida y le dio una misión clara: revitalizar el hinduismo y presentar sus enseñanzas universales al mundo.
Después de la muerte de Ramakrishna en 1886, Vivekananda pasó años como monje errante, recorriendo India y observando directamente la pobreza, el sufrimiento y las necesidades de su pueblo. Esta experiencia directa del dolor humano combinada con su profunda realización espiritual dio forma a su interpretación única del karma yoga.
La Revolución del Parlamento Mundial de las Religiones
El 11 de septiembre de 1893, en Chicago, Swami Vivekananda se dirigió al Parlamento Mundial de las Religiones con las palabras “Hermanas y hermanos de América”, recibiendo una ovación de pie que duró dos minutos. En ese momento histórico, Occidente se encontró por primera vez con una presentación auténtica y poderosa de la espiritualidad oriental.
Durante ese viaje, Vivekananda impartió una serie de conferencias sobre karma yoga que posteriormente se compilarían en su libro seminal Karma Yoga, publicado en 1896. Esta obra revolucionó la comprensión del camino de la acción desinteresada al:
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Democratizar la espiritualidad: Vivekananda argumentó que el karma yoga era accesible para todos, no solo para renunciantes o brahmanes, sino para amas de casa, trabajadores, comerciantes y personas de todas las clases sociales.
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Modernizar el concepto: Lo presentó como compatible con la ciencia, la razón y el progreso social, no como una doctrina supersticiosa o escapista.
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Enfatizar la transformación social: Declaró famosamente que “servir al hombre es servir a Dios”, elevando el servicio social al nivel de práctica espiritual suprema.
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Integrar los caminos: Mostró cómo el karma yoga se complementa naturalmente con bhakti yoga, jnana yoga y raja yoga en un sistema holístico.
Las Enseñanzas Centrales de Vivekananda sobre Karma Yoga
Las enseñanzas karma yoga auténticas de Vivekananda se caracterizan por varios principios distintivos:
“El secreto del karma yoga es trabajar como un maestro y no como un esclavo”. Esta enseñanza revolucionaria invirtió la comprensión convencional. No se trata de trabajar más duro o de forma más sacrificada, sino de cambiar la relación interna con el trabajo. El karma yogui trabaja con total libertad interna, eligiendo conscientemente cada acción, en lugar de ser impulsado por compulsión, ambición o miedo.
“Ayudar a los demás es adorar a Dios”. Vivekananda redefinió radicalmente el concepto de adoración. No criticaba el ritual tradicional, pero insistía en que el verdadero servicio religioso consistía en aliviar el sufrimiento humano. En sus palabras: “Si no puedo adorar a Dios en un hombre hambriento, en un hombre enfermo, en un hombre desnudo, entonces no hay manera de adorar a Dios”.
“El trabajo es adoración”. Cada actividad, por mundana que parezca, puede convertirse en práctica espiritual cuando se realiza con la actitud correcta. El karma yoga no requiere abandonar las responsabilidades familiares o profesionales, sino transformarlas en vehículos de realización.
“Los caracteres se forman mediante el hábito repetido”. Vivekananda enfatizó que el karma yoga no es principalmente una filosofía para estudiar sino una disciplina para practicar. La repetición constante de acciones desinteresadas gradualmente transforma el carácter, debilitando el ego y fortaleciendo la conexión con el Ser universal.
El Legado Institucional: La Misión Ramakrishna
En 1897, Vivekananda fundó la Misión Ramakrishna, una organización que institucionalizó sus enseñanzas de karma yoga. Esta institución se convirtió en uno de los ejemplos más exitosos de karma yoga en la vida moderna, operando hospitales, escuelas, centros de ayuda en desastres y programas de desarrollo rural en toda India y más allá.
La Misión Ramakrishna demostró que era posible crear estructuras organizativas duraderas basadas en principios espirituales de servicio desinteresado. Miles de monjes renunciantes y miles más de voluntarios laicos han dedicado sus vidas a este ideal, creando un modelo que ha inspirado innumerables organizaciones similares.
El enfoque de Vivekananda al karma yoga sigue siendo extraordinariamente relevante hoy, especialmente para quienes buscan integrar espiritualidad y acción en el mundo moderno, como se explora en nuestra guía completa sobre karma yoga.
Mahatma Gandhi: El Karma Yoga como Arma de Transformación Social
Si Vivekananda llevó el karma yoga a Occidente intelectualmente, Gandhi karma yoga lo demostró como fuerza política y social capaz de liberar a una nación entera.
De Abogado a Mahatma
Mohandas Karamchand Gandhi nació en 1869 en Gujarat, India. Después de estudiar derecho en Inglaterra y trabajar como abogado en Sudáfrica, donde enfrentó directamente el racismo y la injusticia, Gandhi regresó a India en 1915 con una visión transformada de la acción política.
Gandhi no era un maestro religioso tradicional ni un monje renunciante. Era un activista político, un reformador social y, fundamentalmente, un experimentador incansable con la verdad (satyagraha) y la no violencia (ahimsa). Sin embargo, su comprensión y aplicación del karma yoga fue tan profunda que transformó el concepto para siempre.
Los Principios Gandhianos del Karma Yoga
La interpretación de Gandhi del karma yoga se caracteriza por varios aspectos distintivos:
Sarvodaya - El bienestar de todos: Gandhi extendió el concepto de servicio desinteresado al ámbito político, insistiendo en que ninguna transformación social era genuina a menos que beneficiara a los más marginados. Su famoso “test de Talisman” preguntaba: “¿Beneficiará esto al hombre más pobre que has visto?” Esta pregunta convertía cada decisión política en una práctica de karma yoga.
Trabajo manual como disciplina espiritual: Gandhi insistía en que todos, incluidos los intelectuales y líderes, debían dedicar tiempo al trabajo manual productivo. Él mismo hilaba algodón diariamente con su rueca (charkha), no solo como símbolo político de autosuficiencia económica, sino como práctica espiritual de humildad y servicio.
Ahimsa como karma yoga activo: La no violencia para Gandhi no era pasividad sino la forma más activa y valiente de acción. Resistir la injusticia sin odio, aceptar el sufrimiento sin infligirlo, requería una disciplina interior que Gandhi consideraba la esencia del karma yoga.
Satyagraha - Aferrarse a la verdad: La metodología de resistencia no violenta de Gandhi era fundamentalmente karma yoga aplicado. Los satyagrahis (resistentes no violentos) actuaban sin odio hacia el oponente, buscaban el cambio sin beneficio personal y aceptaban el sufrimiento como purificación. Este era karma yoga en su forma más pura: acción intensa sin apego al resultado.
El Ashram como Laboratorio de Karma Yoga
Gandhi estableció varios ashrams (comunidades espirituales) donde experimentaba con la vida comunitaria basada en karma yoga. El Ashram Sabarmati cerca de Ahmedabad y posteriormente Sevagram en Maharashtra funcionaban con principios estrictos:
- No violencia absoluta en pensamiento, palabra y acción
- Verdad como principio rector de todas las relaciones
- Trabajo manual obligatorio para todos los residentes
- Abolición de la intocabilidad y la práctica de la igualdad social
- Vida simple y autosuficiencia económica
- Celibato (brahmacharya) como conservación de energía para el servicio
Estos ashrams funcionaban como laboratorios donde Gandhi y sus seguidores podían perfeccionar su práctica de karma yoga antes de aplicarla a la arena política más amplia.
La Independencia de India como Fruto del Karma Yoga Colectivo
El logro más visible del Gandhi karma yoga fue el movimiento de independencia de India. A través de campañas sucesivas de no cooperación, desobediencia civil y resistencia satyagraha, Gandhi movilizó a millones de indios ordinarios en lo que puede considerarse el experimento de karma yoga colectivo más grande de la historia moderna.
Lo extraordinario de este movimiento fue que logró la independencia política sin odio sistemático hacia los británicos. Gandhi insistía en distinguir entre el sistema colonial injusto y los seres humanos individuales atrapados en ese sistema. Esta distinción sutil pero crucial permitía la acción decidida contra la injusticia sin el veneno del odio personal, exactamente como enseña la Bhagavad Gita.
El 15 de agosto de 1947, cuando India obtuvo la independencia, Gandhi no estaba celebrando en Delhi sino ayunando en Calcuta, trabajando por la paz entre hindúes y musulmanes. Esta imagen encapsula su comprensión del karma yoga: incluso en el momento del mayor triunfo político, el verdadero yogui permanece desapegado, enfocado en el deber inmediato de servicio.
El Legado de Gandhi en el Karma Yoga Moderno
La influencia de Gandhi en la concepción moderna del karma yoga es inmensa:
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Politizó la espiritualidad: Demostró que el karma yoga no es escape del mundo sino compromiso transformador con él, inspirando movimientos de justicia social y activismo espiritual.
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Democratizó el liderazgo espiritual: Mostró que no se necesita ser monje o santo para practicar karma yoga al más alto nivel.
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Creó metodologías replicables: La satyagraha gandhiana ha inspirado movimientos no violentos en todo el mundo, desde Martin Luther King Jr. hasta Nelson Mandela.
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Integró ética personal y social: Para Gandhi, no había separación entre transformación individual y cambio social. El karma yoga era simultáneamente trabajo interno y externo.
La relevancia de Gandhi para el karma yoga en el trabajo y el liderazgo consciente sigue siendo profunda en el siglo XXI.
Swami Sivananda: El Maestro Integral del Servicio
Mientras Vivekananda llevó el karma yoga a Occidente y Gandhi lo aplicó a la política, Swami Sivananda (1887-1963) lo integró magistralmente en un sistema yoguico completo y accesible que ha influenciado profundamente la práctica moderna del yoga.
Del Médico al Maestro Espiritual
Nacido como Kuppuswami en Tamil Nadu, Sivananda estudió medicina y practicó como médico en Malasia durante varios años, donde atendía a trabajadores de plantaciones pobres sin cobrar honorarios. Esta práctica temprana del servicio médico desinteresado sentó las bases de su comprensión del karma yoga.
En 1923, renunció a su práctica médica, regresó a India y tomó sannyasa (renuncia formal) en Rishikesh, a orillas del Ganges sagrado. Sin embargo, su renuncia no significó retiro de la acción, sino intensificación del servicio.
La Síntesis Sivananda: “Sirve, Ama, Da, Purifica, Medita, Realiza”
La enseñanza característica de Swami Sivananda se resume en su lema: “Sirve, Ama, Da, Purifica, Medita, Realiza” (Serve, Love, Give, Purify, Meditate, Realize). Esta fórmula integra karma yoga (servicio) con bhakti yoga (amor), dana (generosidad), saucha (purificación), dhyana (meditación) y jnana (realización).
Para Sivananda, el karma yoga no era un camino aislado sino el fundamento de toda práctica espiritual seria. Enseñaba que:
“Un gramo de práctica vale más que toneladas de teoría”. Sivananda enfatizaba la acción inmediata sobre la especulación filosófica. Animaba a sus discípulos a comenzar el servicio hoy, ahora, sin esperar la perfección interna.
“El servicio es la expresión del amor divino”. Para Sivananda, karma yoga y bhakti yoga eran inseparables. El servicio sin amor se vuelve mecánico; el amor sin servicio permanece abstracto. La integración de ambos caracteriza su enfoque, como se explora en la integración de los cuatro yogas.
“El cuerpo es un barco para cruzar el océano de la existencia”. Sivananda, como médico, comprendía la importancia de mantener la salud física para poder servir efectivamente. Desarrolló un sistema de prácticas yoguicas (asanas, pranayama, dieta) diseñadas para fortalecer el instrumento del servicio.
La Divine Life Society: Institucionalizando el Karma Yoga
En 1936, Sivananda fundó la Divine Life Society en Rishikesh, que creció hasta convertirse en una de las organizaciones espirituales más influyentes del mundo. El ashram operaba clínicas médicas gratuitas, distribuía literatura espiritual gratuita, ofrecía enseñanzas de yoga sin costo y mantenía una atmósfera de servicio constante.
Lo notable del enfoque de Sivananda era su énfasis en hacer que las enseñanzas karma yoga auténticas fueran accesibles para todos. Escribió más de 200 libros en un lenguaje claro y práctico, respondía personalmente a miles de cartas de buscadores en todo el mundo y enviaba sus publicaciones gratuitamente a quien las solicitara.
Las Enseñanzas Prácticas de Sivananda sobre Karma Yoga
Las contribuciones específicas de Sivananda a la filosofía del karma yoga incluyen:
El concepto de “Karma Yoga en 18 Artículos”: Sivananda desglosó el karma yoga en instrucciones prácticas específicas, como:
- Haz tu deber con alegría y entusiasmo
- Transforma el trabajo en adoración
- Desarrolla flexibilidad mental
- No esperes recompensas por tu servicio
- Considera el servicio como un privilegio, no como una carga
- Trabaja por el bien de la humanidad
El énfasis en “Likhita Japa”: Sivananda recomendaba escribir mantras como práctica de karma yoga, uniendo la acción física de escribir con la repetición mental del nombre divino. Esta innovación hacía el karma yoga accesible incluso para quienes tenían limitaciones físicas para el trabajo manual.
La síntesis de caminos: Sivananda enseñaba explícitamente un yoga integral donde karma, bhakti, raja y jnana se practicaban simultáneamente. Esta síntesis práctica ha influenciado profundamente el yoga moderno.
El Linaje de Sivananda
Los discípulos de Sivananda han extendido sus enseñanzas globalmente:
Swami Vishnu-devananda (1927-1993) fundó los Centros Internacionales de Yoga Sivananda Vedanta, estableciendo ashrams y centros en todo el mundo y formando a miles de profesores de yoga que incorporan karma yoga en sus enseñanzas.
Swami Satchidananda (1914-2002), fundador del Integral Yoga Institute, enfatizó el servicio desinteresado como componente esencial de la práctica yoguica integral, especialmente en contextos occidentales.
Swami Chidananda (1916-2008), sucesor de Sivananda como presidente de la Divine Life Society, profundizó el énfasis en el servicio ecológico y ambiental como forma contemporánea de karma yoga.
El enfoque médico y holístico de Sivananda sigue siendo especialmente relevante para entender la práctica del servicio desinteresado en contextos modernos.
Madre Teresa: Karma Yoga en el Cristianismo
Aunque no procedía de la tradición hindú, Madre Teresa servicio (1910-1997) encarna tan perfectamente los principios del karma yoga que merece reconocimiento como una de las grandes maestras del servicio desinteresado del siglo XX.
La Vocación del Servicio Radical
Nacida como Agnes Gonxha Bojaxhiu en Skopje (actual Macedonia del Norte), Teresa ingresó a la orden de las Hermanas de Loreto y llegó a India en 1929. Durante años trabajó como maestra en una escuela de Calcuta, pero en 1946 experimentó lo que describió como un “llamado dentro del llamado”.
El 10 de septiembre de 1946, mientras viajaba en tren a Darjeeling, Teresa sintió una llamada clara a dejar la relativa comodidad del convento para servir a “los más pobres entre los pobres” en las calles de Calcuta. Este momento marca el nacimiento de su misión específica de karma yoga.
Los Principios del Servicio de Madre Teresa
Aunque Madre Teresa usaba lenguaje cristiano, sus principios operativos reflejan perfectamente la esencia del karma yoga:
“Ver a Cristo en los más necesitados”: Esta enseñanza central de Teresa es funcionalmente idéntica al principio vedántico de ver lo divino en todos los seres. Al lavar las heridas de un moribundo, Teresa veía literalmente el cuerpo de Cristo. Esta visión transformaba el servicio más desagradable en adoración sagrada.
“No grandes cosas, sino pequeñas cosas con gran amor”: Teresa rechazaba la grandiosidad y el heroísmo en favor de actos simples realizados con total devoción. Esta humildad refleja el espíritu del karma yoga que valora la pureza de intención sobre la magnitud de la acción.
“Servir sin preguntar por la religión”: Las Misioneras de la Caridad servían a todos sin distinción de casta, credo o religión. Recogían moribundos hindúes, musulmanes, cristianos y ateos de las calles, permitiendo a cada uno morir con dignidad según sus propias tradiciones. Esta universalidad es esencial al karma yoga auténtico.
“La pobreza es libertad”: Teresa y sus hermanas vivían en pobreza voluntaria, sin acumular nada más allá de lo esencial. Esta renuncia material reflejaba su desapego interno, el mismo vairagya que los maestros védicos enseñaban como necesario para el karma yoga.
El Kalighat y el Servicio a los Moribundos
En 1952, Teresa abrió el Hogar Nirmal Hriday (Corazón Puro) cerca del templo de Kali en Kalighat, Calcuta. Este hogar para moribundos abandonados es quizás el ejemplo más puro de karma yoga moderno.
El trabajo era extraordinariamente desafiante: recoger personas moribundas de las calles, limpiarlas, alimentarlas, proporcionarles un lugar digno para morir. No había “éxito” medible en términos convencionales, muchos morían pocas horas después de ser recogidos. El servicio era puro, sin expectativa de curación o gratitud, realizado únicamente por amor.
Este servicio a los moribundos ilustra perfectamente el principio del karma yoga de nishkama karma - acción sin deseo de resultado. Las hermanas actuaban con total dedicación sabiendo que muchos a quienes servían morirían pronto, haciendo el servicio mismo la recompensa completa.
La Expansión Global de la Misión
Lo que comenzó como una mujer solitaria en las calles de Calcuta creció hasta convertirse en las Misioneras de la Caridad, con miles de hermanas operando en más de 130 países. Esta expansión testimonia el poder del karma yoga genuino: cuando el servicio es verdaderamente desinteresado, atrae naturalmente a otros.
Teresa recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979, pero rechazó el banquete tradicional, solicitando que el dinero se donara a los pobres. Usó la plataforma internacional para hablar no de sus logros sino de la dignidad de los pobres y la necesidad universal de servicio.
La “Noche Oscura” y la Pureza de Intención
Después de su muerte, se reveló que Teresa experimentó décadas de sequedad espiritual, sintiendo la ausencia de Dios mientras continuaba su servicio intenso. Esta “noche oscura del alma” es profundamente instructiva desde la perspectiva del karma yoga.
Teresa continuó sirviendo no por experiencias espirituales gratificantes sino por puro compromiso con el deber. Esta purificación de la motivación, donde incluso la recompensa espiritual se abandona, representa el karma yoga en su expresión más refinada. Como enseña la Bhagavad Gita, el verdadero yogui actúa por el deber mismo, no por las experiencias placenteras que pueda generar.
El ejemplo de Madre Teresa demuestra que el karma yoga no es exclusivo del hinduismo sino un principio espiritual universal aplicable dentro de cualquier tradición religiosa o incluso sin afiliación religiosa formal.
Otros Maestros Significativos del Linaje Karma Yoga
Sri Aurobindo: El Karma Yoga Evolutivo
Sri Aurobindo (1872-1950), filósofo, yogui y revolucionario indio, desarrolló lo que llamó “Yoga Integral” donde el karma yoga jugaba un papel transformador único.
Para Aurobindo, el karma yoga no era solo un camino hacia la liberación individual sino un instrumento de transformación evolutiva colectiva. Enseñaba que la acción consciente y desinteresada podía acelerar la evolución espiritual de la humanidad entera.
Su concepto de “descenso del supermente” requería acción en el mundo, no retiro de él. Los practicantes del yoga integral debían trabajar activamente por la divinización de la vida material, no escapar hacia estados trascendentes.
El ashram de Aurobindo en Pondicherry y la comunidad experimental de Auroville continúan explorando estas ideas, intentando crear sociedades basadas en principios de karma yoga colectivo.
Anandamayi Ma: El Karma Yoga de la Presencia Espontánea
Sri Anandamayi Ma (1896-1982), una de las santas más veneradas de la India moderna, encarnó una forma única de karma yoga caracterizada por la espontaneidad total y la ausencia de “hacedor”.
Aunque no daba discursos sistemáticos sobre karma yoga, su vida entera era su enseñanza. Viajaba incesantemente por India, estableciendo ashrams, sirviendo a devotos, pero siempre con una cualidad de no-acción en la acción, donde el ego individual parecía completamente ausente.
Su enseñanza silenciosa era que el verdadero karma yoga surge cuando el pequeño yo se disuelve y las acciones fluyen espontáneamente desde la Conciencia Universal. Esta perspectiva advaitica (no-dual) del karma yoga influyó profundamente a buscadores occidentales y orientales.
Baba Hari Dass: El Silencio y el Servicio
Baba Hari Dass (1923-2018) mantuvo un voto de silencio desde 1952 hasta su muerte, comunicándose únicamente mediante una pequeña pizarra. Sin embargo, fundó ashrams, escuelas para niños pobres, centros de yoga y escribió varios libros sobre práctica espiritual.
Su vida ilustra que el karma yoga no requiere elocuencia verbal sino acción consistente. A través de décadas de servicio silencioso, Hari Dass demostró que las acciones hablan más fuerte que las palabras.
Enfatizaba especialmente el karma yoga en educación consciente, estableciendo instituciones que educaban a niños de áreas rurales empobrecidas sin costo, preparándolos no solo académicamente sino espiritualmente.
Neem Karoli Baba: El Karma Yoga del Amor Simple
Neem Karoli Baba (c.1900-1973), también conocido como Maharaj-ji, enseñaba karma yoga a través de instrucciones extraordinariamente simples: “Ama a todos, sirve a todos, recuerda a Dios”.
No escribió libros ni dio discursos filosóficos complejos, pero inspiró a devotos occidentales prominentes como Ram Dass (Richard Alpert), que llevaron sus enseñanzas de karma yoga a Occidente en las décadas de 1960 y 1970.
Su ashram en Kainchi alimentaba a cientos de personas diariamente sin distinguir entre ricos y pobres, devotos y extraños. Este servicio de comida gratuita (bhandara) era su principal enseñanza de karma yoga: alimentar cuerpos hambrientos como adoración directa de Dios.